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¿Cómo llegamos a la Metainteligencia?
Johannes Uske
Me interesé desde los 17 años a técnicas y metodologías de desarrollo personal
de múltiples campos, para aclarar hacia donde ir profesionalmente y mejorar mis
resultados académicos y bienestar físico y emocional. Estudié técnicas de
sanación orientales, metaaprendizaje, el manejo energético e investigué diversas
maneras como lograr que el ser humano viva todo su potencial. Tuve la
oportunidad de asumir posiciones de liderazgo dentro del deporte en Alemania y
en el ámbito académico representando los alumnos internacionales de mi
universidad en Inglaterra y así conocer las preocupaciones y dificultades
humanas en búsqueda de integración en entornos ajenos a los propios.
Me gusta ser aprendiz y pude volcar algunos aprendizajes y experiencias en cursos y capacitaciones, por ejemplo sobre Manejo de Estrés, Motivación, Planificación de proyectos, cómo encontrar el propósito de vida etc. Con los Diálogos Apreciativos encontré una herramienta sumamente poderosa para facilitar transformaciones al nivel grupal y pude trabajar con grupos pequeños y grandes, desde 5 hasta 300 personas. La Metainteligencia es el paso que siguió naturalmente en este camino. Veo a la Metainteligencia en todas sus formas como el espacio para expresar el potencial que yace en mí, vivir mi propósito y abrir espacios en los cuales puede surgir la conciencia que transforme los individuos y grupos y permite que el ser humano plasme su verdadero potencial en la vida cotidiana tanto al nivel personal como organizacional. Guillermo Rodriguez
Cuando he dedicado algún espacio de reflexión para observar el proceso de
concientización en mi persona, he podido discriminar algunas etapas muy
significativas. La primera alrededor de los 20 años, época donde la búsqueda de
la independencia era una motivación frenética, conviví con las luchas interiores
y mis dificultades con el mundo exterior. La ingeniería fue un refugio. La
segunda en torno a los 45 años, fue allí cuando descubrí a Jesús. En ese tiempo
la inmersión me llevó al acompañamiento espiritual. La tercera a los 50 y pico
cuando conocí más hondamente a mi amigo el ego. El coaching y management se
linkearon con la espiritualidad para un despertar de conciencia que es preciso
comunicar, aquí esta mi compromiso.
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